Este cuento habla de dónde hallar la felicidad.

Tu paz interior no depende de lo que te rodea ni de los demás.

En un pequeño pueblo de la India donde todos se conocían, un joven siempre buscaba la aprobación de los demás para sentirse bien. La mujer más anciana del lugar, que se había dado cuenta, quiso ayudarle y un día se puso a buscar algo frente a su choza para que el joven la viera. Como era de esperar, el joven se acercó a ella diciéndole:

  • Hola Rabiya. ¿Ha perdido algo? ¿Puedo ayudarla?
  • Sí, eres muy amable. He perdido mi aguja de oro.

Después de un rato buscando la aguja, el joven preguntó:

  • Rabiya, ¿estás segura que se ha caído por aquí?
  • Pues no, se me ha caído dentro de la casa.
  • Entonces, ¿por qué la estamos buscando fuera?
  • Es que aquí hay luz, y dentro no.
  • Pero así nunca la encontraremos. ¿No es mejor encender una lámpara y buscarla dentro, que es donde está?
  • Tienes razón. Eres muy inteligente para las cosas pequeñas, y deberías usar esa inteligencia para ti mismo. He visto que buscas desesperadamente aquello que en realidad está en tu interior. Buscas en la luz del exterior lo que tienes que iluminar en tu interior. No busques la felicidad alrededor tuyo, búscala dentro de ti. Porque ese bienestar auténtico no depende de las circunstancias ni de otras personas.

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