Este es un cuento corto para que reflexionemos sobre lo que queremos y le pedimos a la vida.

Olvidamos que somos seres espirituales. La riqueza material no es riqueza espiritual.

Estando Satanás paseando por un pueblo, se fijó en un hombre y empezó a hablar con él. Al rato, Satanás le preguntó:

  • ¿Qué pides a cambio de tu alma?

El hombre le miró un instante y enseguida contestó:

  • Exijo riquezas, posesiones y honores. También juventud, poder y fuerza. Exijo sabiduría, genio y renombre. Fama, gloria, placeres y amores. ¿Me darás todo eso?
  • No te daré nada -respondió Satanás.
  • Entonces, no te daré mi alma.
  • ¡Tu alma ya es mía! -respondió Satanás con una mueca.

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