«Solamente yo puedo cambiar mi vida. Nadie más puede hacerlo por mí.»
Carol Burnett

Hazte responsable de tu vida.

 

La primera vez que le oí decir a Joe Vitale que nosotros éramos los responsables de tener la vida que teníamos, me enfadé porque en esos momentos yo estaba en una situación anímica y económica muy bajas; pero, cuando cambié el enfado por la reflexión me dí cuenta de lo fantástico que era esto. Si yo había “construído” la vida que tenía a base de mis pensamientos, palabras y acciones, entonces, solamente tenía que tomar la decisión de cambiar mis pensamientos, mis palabras y, en consecuencia, actuar y moverme por la vida de manera distinta a como lo había hecho hasta entonces.

Busqué un sitio cómodo y tranquilo y empecé a escribir qué es lo que yo estaba pensando respecto a la vida y al dinero.

Escribir es algo muy importante porque cuando lo haces, conectas contigo misma y tomas consciencia de la posición en la que te encuentras. También, tener tu punto de partida anotado en una libreta, te va a permitir ir valorando tu evolución. Escribir cada día cómo te sientes y cómo estás respecto a eso que deseas cambiar, te irá indicando si vas por buen camino o no.

Esta es una poderosa herramienta de transformación; pero me gustaría puntualizar dos cosas importantes:

–       La primera es que, tal y como dice una canción de Fito y los Fitipaldis “Él camina despacito, que las prisas no son buenas”, sé, por experiencia, que cuando somos conscientes que necesitamos realizar cambios en nuestra vida, nos urge tener resultados de inmediato; pero la vida no funciona así. Todo es un proceso. Todo necesita su gestación. Lo importante es decidir empezar a realizar ese cambio.

–       La segunda es que para obtener resultados es imprescindible ser perseverantes. Tener la disciplina necesaria para seguir cada día transformando lo que necesita ser cambiado. Como he dicho en el punto anterior, todo necesita su tiempo para nacer; si no perseveramos abortaremos el proceso antes de obtener resultados satisfactorios y nos frustraremos. Pensaremos que nosotras no somos capaces de cambiar nuestra vida y seguiremos resignadas con lo que “nos ha tocado vivir”.

En tus manos está. Tú decides dar el primer paso, y también decides perseverar o quedarte a medio camino.

Rellena el formulario y cuéntame en qué te puedo ayudar. Recuerda que la primera sesión es gratuita.

 

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