Buscando la verdad.

Este cuento, anónimo, se parece a otro que conté tiempo atrás pero con dos protagonistas diferentes.

Lo he escogido para plantearnos qué tiene de mentira una excusa, es decir, muchas veces nos ponemos excusas para no hacer algo porque la verdad desnuda (en lo más profundo) es que tenemos miedo a correr el riesgo de fracasar.

Cuenta la leyenda que la Verdad y la Mentira se encontraron en una laguna. La Mentira dijo:

  • Qué buen día hace.

La Verdad, precavida, miró al cielo, vio que lucía un buen sol y no hacía viento. Y contestó:

  • Es cierto, hace buen día.
  • Vamos a bañarnos en el arroyo. La temperatura del agua es muy agradable. -Dijo la Mentira.

La Verdad, siempre cauta, tocó el agua con la mano, comprobó que realmente era agradable y contestó:

  • Es cierto que la temperatura del agua es agradable. Sí, vamos a bañarnos.

Entonces se desnudaron y se metieron en el agua. Pero, de repente, la Mentira salió de la laguna y huyó vistiendo las ropas de la Verdad.

La Verdad, muy enfadada y furiosa, salió del agua en busca de la Mentira para recuperar su vestimenta. Pero lo hizo desnuda, porque no quería vestir la ropa de la Mentira.

Mucha gente, al ver a la Verdad desnuda, la menospreció y la insultó, y otros miraron hacia otro lado porque no era de su agrado ver a la Verdad desnuda. La Verdad, sintiendo una gran vergüenza, volvió a la laguna y se sumergió en lo más profundo para ocultar para siempre su desnudez.

Desde entonces, la Mentira va por el mundo vestida como la Verdad y es aceptada y querida por la gente, porque el mundo no desea conocer la Verdad desnuda.

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