Esta es una pregunta para responder con rapidez y sin pensar y solo caben dos posibilidades: o responder con un SÍ o con un NO.

Si has respondido con un SÍ rotundo a la velocidad de la luz, no hace falta que sigas leyendo; pero si a la hora de responder has tenido que pensar sobre ello o has respondido “no” directamente, sigue leyendo porque es necesario que revises cómo es la relación que mantienes contigo misma.

Esta es una respuesta de sí o no.

Del 1 al 10, ¿Cuánto te cuidas, te amas y te respetas?

Hay una película titulada “La boda de Rosa”, dirigida por  Icíar Bollaín y protagonizada por Candela Peña, en la que la protagonista de la misma decide casarse con ella misma.

Me encantaron los votos que se hace a ella misma, en especial el que dice: “Prometo cuidarme, amarme y respetarme por encima de todo” y es que después de ver la película yo misma me pregunté si ya me cuidaba, me amaba y me respetaba por encima de todo, y me di cuenta de que no siempre cumplía con este voto y mucho menos lo había cumplido en el pasado, aunque, a pesar de esto que te acabo de comentar, la nota que me pondría en respuesta a la pregunta que abre este párrafo sería de un 8’5.

Todavía queda un buen trecho para mejorar. Y es que aprender a cuidarte, amarte y respetarte es un trabajo constante.

Una vez hayas respondido qué puntuación te pondrías (sé totalmente sincera porque a ti no te puedes engañar), si no has puesto un valor de 10 puntos es recomendable revisar qué te faltaría cambiar para alcanzarlo.

¡Cuidado! No tengas prisa para llegar allí, lo importante es tomar consciencia de lo que necesitas cambiar para lograrlo y empezar a hacer pequeñas acciones diarias que te vayan acercando progresivamente al 10.


¿Cómo hablas de ti y cómo te hablas? ¿Qué opinión tienes de ti?

Hace años, una terapeuta me propuso el ejercicio de grabarme durante dos días para luego escuchar mis palabras. El trabajo consistía en observar cómo hablaba de mí a las demás personas y, en consecuencia, qué opinión tenía de mí.

Recuerdo que me faltó humildad cuando empecé el ejercicio. Yo tenía muy claro que me trataba muy bien y que mi opinión sobre mí era fantástica hasta que… escuché las grabaciones con mis propias palabras.

No llevo el registro de las veces que dije: “es que soy un desastre”, “no doy una, siempre me equivoco”, “no soy suficientemente buena para lograrlo”, etc. y eso que solo me grabé ¡dos días!

Darme cuenta de cómo me hablaba y de las cosas que decía sobre mí me sorprendió, pero fue el inicio de una maravillosa historia de amor conmigo misma, un romance que todavía dura y sé que durará hasta el momento en que me muera.

Así es que antes de decir que te hablas bien, haz este ejercicio. Pero, por favor, que te sirva solamente para tomar consciencia de ello, que sea tu punto de partida para construir una linda historia de amor contigo misma.

Amarse no significa ser egoísta o despótico con los demás.

El amor propio no es ni un amor egocéntrico ni narcicista.

Las personas que practican el amor egocéntrico o el narcicista no tienen para nada en cuenta los sentimientos o el bienestar de las personas que las rodean y solo piensan en ellas mismas, sin nada más (por decirlo muy a grosso modo, ya que este tema nos daría para más de un artículo y ahora no tenemos tanto espacio aquí). En cambio, cuando cultivas el amor propio también cultivas el amor incondicional y la compasión hacia las personas que te rodean, los animales, el entorno, etc. porque es un amor que nace desde el corazón y es un amor sincero y respetuoso.

Cuando te amas, te respetas y te cuidas aprendes cómo amar, respetar y cuidar de manera sencilla, sin condiciones ni reproches.


¿Qué necesitas cambiar en ti y en tu vida para desear casarte contigo?

Si has respondido con una nota inferior a 7 a la pregunta inicial, es importante que tengas una reunión contigo misma y te preguntes qué necesitas ser y/o hacer para desear casarte contigo inmediatamente.

Tómate el tiempo que necesites, no hay prisa, pero sé muy sincera. No te preocupes porque no vas a tener que realizar cambios en tu vida de manera inminente; ahora solamente necesitas saber por qué no deseas casarte contigo en este mismo instante y sin pensártelo dos veces.

Como siempre recomiendo, escribe en forma de lista todo lo que se te ocurra. No te preocupes por el orden, esto vendrá después. Ahora escribe como si estuvieras haciendo una lluvia de ideas.

¿Qué quieres cambiar? Escríbelo en orden creciente de dificultad: primero lo más fácil y lo más difícil para el final.

Una vez tengas la lista terminada, relee lo que has escrito y ordena la lista por lo que te resulte más fácil de empezar a cambiar y progresivamente hasta lo que sientas que te va a costar más.

Siempre recomiendo comenzar por lo más sencillo de hacer para luego ir avanzando, poco a poco.

Si hay algo que te cuesta mucho, pide ayuda a alguna persona de confianza o a una persona profesional que te pueda acompañar en este proceso.


Reformulando la pregunta.

¿Ya te amas realmente? Ahora repítete la pregunta: ¿Me casaría conmigo?

Cuando sientas que has realizado los cambios más importantes, vuélvete a preguntar si te casarías contigo. El día que la respuesta sea SÍ sin vacilar, es el momento de empezar los preparativos de la boda.

Es la tuya, así es que tiene que ser como a ti te guste, invita a las personas que quieras realmente, pasa unos días de viaje contigo, etc. 

Organiza tu boda a tu medida, y, sobre todo, recuerda escribir unos votos llenos de amor, respeto y cuidado hacia ti.

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