Nuestra autoestima condiciona nuestra vida a todos los niveles.

Qué es la autoestima.

Es la imagen que tenemos cada una de nosotras mismas de nuestras cualidades, capacidades, y se va formando con el paso del tiempo.

La autoestima puede ser alta o baja

Si normalmente tienes pensamientos positivos de ti misma, tu autoestima es elevada. Esto es algo que te va a permitir ver la vida como un desafío y vivirla con intensidad, disfrutando de ella y haciendo frente a las adversidades que te presente.

Si normalmente te acostumbras a comparar a tu contra con otras personas, te sientes inferior a las personas que te rodean, te ves incapaz de hacer lo que otras personas hacen, tienes pensamientos recurrentes del tipo: “no puedo”, “jamás lo voy a lograr”, “ya ni lo intento, ¿para qué?”, etc., tienes una autoestima baja.


Cómo se crea la autoestima.

Empezamos a construirla a partir de los mensajes que vamos recibiendo sobre nosotras por parte de las personas adultas de referencia; este tipo de comentarios que no dejan de ser opiniones construidas a base de creencias (limitantes o de poder) tienen una gran influencia en la opinión que vamos teniendo de nosotras mismas.

Una vez somos adultas, estas opiniones están muy incrustadas en nuestro cerebro y acaban convirtiéndose en verdades absolutas para nosotras. Tanto da si lo son o no, nosotras creemos que lo son y, en función de esta creencia, pensamos, hablamos y actuamos en nuestra vida. Esto nos va a conducir a movernos en ambientes coherentes con lo que pensamos de nosotras mismas.

Si el autoconcepto construido a base de esos mensajes es positivo, tendremos una autoestima elevada; si es negativo, nuestra autoestima será baja y en función de cómo pensemos sobre nosotras mismas, tendremos un tipo de vida muy distinto. En el primer caso tendremos éxito, una vida que nos place y estaremos rodeadas de personas que nos tratan con respeto, y en el segundo, una vida relacionada con el fracaso, mediocre porque siempre estaremos pensando que no valemos lo suficiente y que no merecemos y estaremos rodeadas de personas que no nos valoren ni nos respeten.

Según te ames y te valores, así será tu manera de moverte por la vida.

Autoestima y relación con las demás personas.

Según el concepto que tú tengas de ti misma, vas a hablar de ti y a comportarte de una manera distinta, directamente relacionada con tu autoconcepto, y esta manera de moverte por la vida será determinante en tus relaciones personales.

Si tú tienes una baja autoestima y no te tienes en un buen concepto, vas a comportarte y a hablar de ti desde el no-merecimiento: “no merezco que me trates bien porque yo no me trato bien, ya que no valgo para nada” y al revés, cuando tú tienes una elevada autoestima y tienes un elevado concepto de ti, vas a transmitir una energía de “merezco respeto y amor porque yo me amo y me respeto”.

Observa qué tipo de relación tienes con las personas que te rodean y podrás tener claridad sobre el concepto que tienes de ti misma. Tanto si tienes relaciones de respeto y amor hacia ti, como si son todo lo contrario, estas personas te están haciendo de espejo y, si lo que ves reflejado en él no te gusta o te impide ser feliz o vivir la vida que deseas, es urgente que revises qué estás pensando de ti, cuál es tu autoconcepto. Si descubres o ya sabes que tienes una baja autoestima es urgente que empieces por cambiar los discursos mentales que te dices una y otra vez sobre ti.

Cuando comiences a transformar tu diálogo interno de negativo a positivo tu mundo exterior empezará a cambiar. Y si te lo digo no es solo porque lo haya leído o estudiado en psicología positiva, sino porque lo he experimentado en mí misma. 


Qué puedes hacer para mejorar tu autoestima.

Haz una lista de aquellas cosas que piensas sobre ti y que sean negativas o limitantes.

Luego reescribe la lista ordenando de más fácil a menos lo que te vayas a cambiar en positivo.

Cada transformación que logres, la tachas de la lista y vas a por la siguiente. Es importante que cuando la elimines sea porque realmente hayas cambiado y consolidado ese pensamiento negativo en positivo.

Por ejemplo: Si piensas que nunca vas a lograr nada bueno, escribe y repítete hasta que consigas pensarlo de manera inconsciente lo siguiente: “Puedo lograr todo lo que me proponga. Solo necesito confiar en mí y ponerme a ello”. 

Quiero aclarar que esto no es autoengañarse, no se trata de decir “por arte de magia voy a lograr todo lo que me proponga, sino que voy a tener que ponerme a ello, trabajando día a día hasta lograrlo; la gran diferencia entre “nunca lo voy a lograr” es que, al tenerlo tan claro, ni siquiera lo vas a intentar y esto convertirá en realidad el pensamiento negativo de que jamás lo lograrás. Lo que piensas define lo que dices y lo que haces. Al tenerlo tan claro, decides no actuar y al no actuar, jamás lo lograrás. Estás reafirmando lo que piensas, de ahí la fuerza y la importancia de descubrir los pensamientos negativos que tenemos y transformarlos en positivos.

En el artículo de hoy ya no te voy a dar ninguna pauta más. Si tienes una autoestima baja y empiezas a trabajar en transformar tus pensamientos negativos en positivos, tu vida cambiará a mejor casi sin darte cuenta.

Hazlo y descúbrelo por ti misma.


Muchas gracias por leerme.

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