“Deja ya de decirte frases como: “no puedo con ello”, “no lo superaré”, “no sé decir no”, “ellas pueden, pero yo ni en sueños” y similares porque hunden tu autoestima.”

Janet Recasens

Nuestros pensamientos crean nuestra vida.

Todas las cosas que verbalizamos es porque antes las hemos pensado. Lo que pensamos y hablamos de manera reiterada a lo largo de períodos largos de tiempo se va afianzando en nuestra mente hasta que terminamos creyéndolo, cosa que hace que nos enfoquemos en ello hasta que se convierte en una realidad en nuestra vida. Lo complicado de esto es que termina siendo algo inconsciente.

El proceso creativo sigue este orden: primero pensamos en algo, por ejemplo, “ellas pueden, pero yo ni en sueños”; luego lo verbalizamos una y otra vez (recuerda que antes de expresarlo en palabras, primero lo has pensado) y, a partir de aquí y para ser coherentes con nuestros pensamientos, la mente nos conecta con personas y situaciones que hacen reales estas afirmaciones. Si yo me digo reiteradamente que no puedo algo, terminaré creyéndolo y actuando en coherencia con ello para que sea una realidad. Y esto sucederá sin que yo sea consciente. Es algo que va a corroborar mi pensamiento de “yo no puedo ni en sueños”.


No caigas en el autoengaño.

Cuidado con los mensajes de autoengaño que a veces se utilizan. Si yo estoy mal no me sirve de mucho repetirme “estoy bien, estoy bien” porque es una contradicción grande e increíble para mí.

Lo que yo recomiendo es utilizar este tipo de frase: “aunque todavía no estoy bien, me amo, me respeto y me acepto incondicionalmente”.

El poder de esta frase radica en reconocer que aún no estoy como me gustaría estar, pero que estoy en ello y, a pesar de todo, me amo, me respeto y me acepto de manera incondicional.

Este “aunque” le dice a mi subconsciente que estoy en ello y que, si sigo perseverando, será cuestión de tiempo lograrlo.


“Nuestros pensamientos crean nuestra vida.”

La primera vez que oí esta frase, hace ya muchos años, me costó mucho entenderla, pero ahora ya he aprendido cómo nuestros pensamientos crean nuestra vida.

El sistema es el que te he contado en el párrafo anterior. Aquello que yo pienso reiteradamente acaba siendo mi foco de atención, al enfocarme tanto en ello voy conectando con personas y situaciones que se encuentran relacionadas con lo que estoy pensando. Esto no es magia, esto es porque al tener mi foco de atención en ello, no puedo ver nada más, aunque lo tenga delante de mis narices. El ejemplo típico de esto es cuando una mujer se entera que está embarazada. Cuando sale a la calle ve muchas más mujeres embarazadas que el día anterior, a pesar de que ellas estaban allí,  pero su foco de atención no estaba en las barrigas y ella no las veía. Así funciona nuestro cerebro. Aquello que no está en su foco mental, no lo ve aunque esté delante suyo.

Así es que empieza a cuidar lo que dices de ti y de tus posibilidades. Comienza cuestionando estas sentencias que demasiadas veces decimos de nosotras mismas, y luego cambiarlas por otras que abran más posibilidades para ti y tu crecimiento.

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *