“Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino no dejar de subir nunca.”
Walt Disney
Lo difícil es perseverar y no desalentarse. Hay que seguir y seguir.
Thomas Edison, uno de los mejores ejemplos de perseverancia.

A la mayoría de personas cuando pensamos en la constancia pensamos en Edison, ya que logró crear la bombilla eléctrica después de casi 1000 intentos. Afortunadamente para la humanidad él no tiró la toalla en ninguno de sus intentos fallidos. Él decía que hay que perseverar y perseverar porque solo hace falta lograr el éxito una sola vez para ganar. Lo difícil es no desalentarse.


La perseverancia es la clave de las personas de éxito

Las personas que consiguen llegar a la cima son las que no se han rendido a pesar de todas las adversidades con las que se han encontrado a lo largo de su camino.

Son personas que tienen su enfoque en la meta y en llegar a ella y que saben que encontrarán obstáculos para superar o rodear.


¿Cómo ser perseverante para lograr tu propósito?
      Divide tu gran meta en pequeños objetivos diarios.

Qué puedes hacer cada día para acercarte más a tu meta. Hazte un planning en una libreta con una fecha de realización y un objetivo a conseguir ese día.

Antes de acostarte, anota en la misma si has realizado la tarea que te habías marcado. Si es así, felicítate porque ya estás un día más cerca de lograr llegar a la cima; si no es así, estudia qué ha pasado. Quizás te has puesto un objetivo demasiado elevado, quizás te ha vencido la pereza, o te ha surgido un contratiempo. Escribe sin crítica alguna qué te ha sucedido y qué puedes hacer para corregir este desajuste.

      Mantén tu enfoque en la meta final.

Y en cómo te sentirás cuando llegues, quién estará a tu lado, qué te dirán, qué dirás tú de ti misma, cómo irás vestida, etc.

Ten siempre una tarjeta a mano en la que hayas escrito tu meta final y léela tantas veces al día cómo puedas (al menos tres veces).

      Ten mucha paciencia contigo.

Tal y como he dicho antes, te vas a encontrar obstáculos y te vas a caer más de una vez; levántate y date un abrazo. Cada vez que te levantes, felicítate, abrázate y sigue tu camino.

Esto es un proceso de aprendizaje y requiere de tiempo y paciencia.


De momento esto es todo por hoy.


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