“Todas nuestras emociones tienen una utilidad para nosotros, pero los problemas llegan cuando se descontrolan.”

Janet Recasens

El primer paso para poder realizar una gestión de las emociones inteligente es el autoconocimiento. Cuanto más nos conocemos mejor funciona nuestra expresión emocional.

Una de las maneras más eficaces para autoconocernos mejor es escribiendo en un cuaderno (cada día o cada cuando lo creamos oportuno) cómo nos sentimos a nivel emocional, relatar lo más detalladamente posible lo que hemos vivido ese día, i, sobre todo, cómo nos hemos sentido a nivel emocional.

Una semana más tarde relee lo escrito y repasa cómo han sido tus respuestas a estas situaciones. ¿Has optado por engancharte a las situaciones o has decidido que querías tener paz?

Ese es tu libre albedrío. Cuanto más te conoces, menos te enzarzas en discusiones inútiles ya que asumes que lo que te trae paz interior no es el hecho de tener razón, sino el de no entrar en una discusión para demostrarlo.


Por qué es importante aprender a expresar las emociones.

Tal y como he comentado, el primer paso para trabajar la inteligencia emocional es el autoconocimiento.

Conforme pongo atención y energía en conocerme cada vez más y mejor, voy tomando conciencia de mis emociones y de cómo las expreso.

Cuando aprendemos a expresar nuestras emociones:

Se fortalece nuestro amor propio.

Al conocernos empezamos a tratarnos mejor y mejor. Aprendemos a expresar nuestras emociones, somos más conscientes de lo que queremos hacer y de lo que no y empezamos a poner límites porque comenzamos a valorarnos a nosotras mismas; dicho de otra manera, nos respetamos incondicionalmente.

Cuando yo digo “no”, cuando realmente quiero decir “no” y lo hago de forma asertiva, eso es respetando a las demás personas a la vez que me respeto a mí misma y mi amor propio crece.

Nos sentimos más libres.

Esta liberación surge porque dejamos de acumular dentro nuestro emociones negativas que acaban llenando de peso inútil y difícil de cargar nuestra mochila emocional. 

Cuando empezamos a liberarnos de esta pesada carga, caminamos por la vida con mucha más ligereza, sencillez y amor; si, por el contrario, en vez de ir liberando de peso nuestra mochila, la continuamos cargando con las emociones negativas, llegará un momento que quedaremos bloqueadas y atrapadas por el peso de esta carga.

Ganamos más confianza y mejoran nuestras relaciones personales.

Al ganar más confianza en ti misma al ir expresando respetuosamente lo que realmente sientes y quieres o no quieres, vas mejorando la relación contigo misma.

Al tratarte con más respeto y amor lo que va ocurriendo es que las demás personas perciben este cambio y ellas también te empiezan a respetar mucho más.

Como siempre digo, todo esto es un proceso de cambio y no sucede de manera automática ni de la noche al día.

Es un proceso que necesita constancia, perseverancia y mucha paciencia; pero se puede conseguir y los beneficios que aporta este cambio son de por vida y muy gratificantes.

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