En artículos anteriores ya te he hablado de tu niña interior y de cómo empezar a comunicarte con ella. Si no los has leído, puedes hacerlo aquí:

“La niña interior” ; “Escribe cartas a tu niña interior” ; “Cómo comunicarte con tu niña interior (I)” y “Cómo comunicarte con tu niña interior (II)” ; pero hoy quiero hablarte de algo muy especial.


Las amigas imaginarias o invisibles de nuestra infancia.

¿Has visto cómo juegan las niñas? Parece que tengan a alguien a su lado con quien se van comunicando porque conversan.

Las personas adultas tendemos a no darle importancia y, en algunos casos, incluso a reñir a las niñas para que dejen de hacer “cosas raras” rechazando algo muy potente. Si se las riñe a menudo, ellas no dejan de jugar con su amiga invisible, lo que hacen es comunicarse con ella en silencio.

Uno de los problemas más importantes de la comunicación entre las personas adultas y las niñas radica, principalmente, en que la persona adulta ve el mundo con las gafas de la formalidad, las creencias y las etiquetas puestas y no es capaz de ver que las niñas viven en otro mundo distinto. Sin conocer lo importante que es que las niñas hablen y jueguen con esa amiga invisible que, realmente, existe para ellas.


La importante función de la amiga imaginaria en la infancia.

La amiga imaginaria tiene un papel muy importante en el desarrollo infantil. A través de ella las niñas pueden expresar sus emociones y soltarlas; es una compañera con la que puede compartir sus preocupaciones y en la que apoyarse; establece con ella una relación de amistad que luego podrá extrapolar cuando interactúe con amigas reales. Es una excelente compañera a la que contarle todo sin que juzgue ni se burle; tampoco hay que compartir ni juguetes ni familia y, además, está siempre de acuerdo en jugar a todo lo que la niña le proponga.

Cuando la niña está vinculada a su amiga invisible, no se siente sola y se nota protegida con ella.

Recupera tu amiga imaginaria

Esta es mi invitación al escribir este artículo: empujarte a que recuperes la relación con tu amiga imaginaria. Puede ser que te acuerdes de ella o puede ser que no. Hay familias que, cuando descubren a sus hijas interactuando y hablando con su amiga imaginaria como si fuera alguien real (de hecho para ella lo es) se asustan y creen que tiene algún problema mental; pero es justo todo lo contrario, que durante las primera etapas de nuestra vida tengamos una amiga imaginaria a la que contarle todo, jugar con ella, reírnos con ella, etc., es de lo más saludable.

En nuestra etapa adulta también es muy saludable contar con nuestra amiga imaginaria. Esa con la que conversar, con la que reírnos, con la que compartir experiencias y que nos va a permitir expresar nuestras emociones con total libertad.

Recupera esa amiga imaginaria de tu infancia y mantén conversaciones con ella. Es algo muy potente para tu salud mental y para dar espacio a la expresión libre de tus emociones. Si no te acuerdas de ella, créala de nuevo con la ayuda de tu imaginación y llévala siempre contigo. Conversa con ella mentalmente, consúltale sobre las decisiones que necesites tomar en tu vida; pero solo habla de ella con personas de mente abierta y con las que tengas mucha confianza.


¿Es sano o no es sano tener une amiga imaginaria?

En algunos casos se considera que si una niña sigue con su amiga imaginaria más allá de los 9 años es una señal para preocuparse; pero lo que son signos de alarma sería que las niñas se aislaran de sus semejantes, no quisieran salir de casa, empezaran a tener comportamientos agresivos, lloraran con mucha frecuencia, no quisieran comer, etc. 

Cuando interactuamos con esta amiga imaginaria estamos conectando con nuestra parte más emocional, más espiritual y es esa parte la que nos ayuda a salir de los problemas que nos ha traído la otra parte de nuestra mente.

Te invito a que recuperes a tu amiga imaginaria (la recuerdes o no), conectes y compartas todo tu mundo con ella porque será ella la que puede abrirte las puertas a esa parte de ti que sabe cuál es el camino para salir de donde te encuentras.

Si no sabes por dónde empezar, busca los artículos de los que te he hablado al principio y realiza los ejercicios para conectar con tu niña interior. Ella te abrirá las puertas a este otro mundo.


Muchas gracias por leerme.

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