Las peores cárceles son las que hemos construido en nuestra mente porque quedamos atrapadas allí con pensamientos de rabia, creencias limitantes que lo único que hacen es que suframos y nos quedemos encerradas en una cárcel mental de la que, si no tomamos consciencia, no vamos a salir. 

Nuestra cárcel mental empieza a construirse en nuestra infancia con creencias limitantes.

Cómo se han creado nuestras cárceles mentales.

Se construyen en nuestra infancia, con las creencias familiares, sociales, la época que nos ha tocado vivir, etc. que nos transmiten las personas adultas de referencia y que, generalmente, son creencias que ellas mismas han heredado de sus familiares y que nunca se han llegado a cuestionar.

Ahora sabemos que podemos romper con las creencias limitantes que nos encadenan a cárceles mentales de las que no es fácil salir, pero sí posible.


Quién tiene la llave de nuestras cárceles mentales.

Como he dicho en el párrafo anterior, nuestras cárceles mentales se empiezan a construir en la infancia. En esta etapa somos personas muy receptivas a todos los mensajes que las personas adultas de nuestra confianza nos inculcan, nos los creemos y los materializamos.

Se afianzan con fuerza en nuestro inconsciente porque estos mensajes nos los repiten una y mil veces a lo largo de nuestra infancia, y, al tenerlos tan amarrados en él, cuando crecemos nos convertimos en personas adultas que se repiten para sí, una y mil veces, estos mensajes.

Pero ahora que somos personas adultas podemos descubrir que tenemos la fuerza y la firmeza de ir cambiando, poco a poco, estas creencias de limitación por otras de poder.

Así es que la llave para abrir la puerta de nuestras cárceles mentales la tenemos nosotras cuando somos personas adultas.


¿Cómo podemos escapar de esta cárcel?

1.    Escribir un diario emocional.

Creo que encontraría muy pocos artículos en este blog en los que no comente la importancia de llevar un diario emocional.

Escribir cómo te sientes, cómo has vivido tu día, cómo te hubiera gustado que fuera, qué emociones te están dominando, etc.

Llevar un diario emocional es de suma importancia para conocernos y detectar, para luego poder cambiar, cualquier cosa que nos esté limitando o lastimando.

2.    Descubriendo y aceptando que estamos en esa cárcel y elegir entre seguir allí o salir.

Este punto es más sencillo cuando llevas un diario emocional porque con él descubrirás cuál es esa parte de ti que está más mal. Luego, escribe en forma de lista aquellas cosas que has deseado hacer y que en el último momento te has echado para atrás, o aquellas que te encantaría hacer, pero que no sabes porqué no terminas de atreverte, etc.

Si no llegas a realizar todas estas cosas es porque estás encerrada en una cárcel mental que te lo impide.

Enfócate en una cosa de esa lista, la que sientas que te resulte más fácil de todas poderla hacer.

Escribe en una hoja el título de esta cosa que quieres hacer y, a continuación, anota en forma de lista todas las excusas y todos los obstáculos que han ido apareciendo en tu mente cada vez que has querido hacer esto.

Cada excusa, cada obstáculo forman parte de tu bagaje de creencias limitantes aprendidas durante tu infancia y que ahora puedes desaprender para incorporar otras de nuevas.

Ahora cuestiónate cada excusa y cada obstáculo. ¿Son reales o son un espejismo de tu mente? ¿Cuál sería el opuesto a ello? ¿Quién ha llevado a cabo esto que yo ansío hacer y que no termino de hacerlo? ¿Quién me puede ayudar a superar estas excusas y estos obstáculos?

2.             Perdonar para ser libre.

Revisa con qué rencores estás cargando de peso inútil tu mochila emocional y empieza a liberarlos.

No es nada fácil, lo sé por experiencia, pero también sé lo liberador que resulta cuando los empiezas a soltar.

De nuevo te invito a que hagas una lista de todas aquellas cosas que todavía vas cargando y que te impiden vivir en libertad.

Te invito a que leas (si no lo has hecho ya) los artículos en los que hablo sobre qué es el perdón y cómo practicarlo para liberarte:

Soltar y perdonar para tener paz interior (I) y

Soltar y perdonar para tener paz interior (II) 

3.             Trabajar en favorecer nuestra autoestima y reforzarla positivamente.

Cuando tenemos una autoestima baja nos cuesta más liberarnos de nuestras cárceles mentales porque creemos, erróneamente, que no podemos, que no servimos, que no valemos…

Para que nuestra vida mejore y podamos liberarnos de nuestras cárceles mentales es de vital importancia trabajar en elevar nuestra autoestima porque si no, nuestros miedos e inseguridades continuarán poniéndonos obstáculos y más obstáculos.Te invito a que leas el artículo en el que hablo sobre “Qué puedes hacer para mejorar tu autoestima.”


Esto es todo por hoy. Muchas gracias por leerme y hasta el próximo artículo.

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