Sé que lo he dicho en más artículos, pero es algo que no me cansaré de repetir: nuestro presente, el tuyo y el mío, lo hemos creado, en gran parte, con la suma de lo que hemos pensado, sentido y hecho en el pasado (la pequeña parte que falta para completar esta operación se debe a factores externos a nosotras).

Ya sabemos que no podemos modificar el pasado, pero, ¡cuidado! Aquello en lo que estás pensando, sintiendo y haciendo en el presente, van a crear tu futuro.

Aquello en lo que te enfocas es clave

Pues sí, aquello en lo que estás enfocada es lo que termina llegando a tu vida, independientemente si en lo que estás prestando tu atención te gusta o no.  Es muy importante que te enfoques en lo que sí quieres y no en lo que no quieres; y es que lamentablemente, y aunque te parezca absurdo, hay muchas personas más enfocadas en lo que no quieren en su vida que en lo que sí.

Me voy a explicar mejor.

Piensas y te enfocas en lo que no quieres, cuando estás pensando: “no quiero quedarme sin trabajo; no quiero quedarme sin trabajo…”  y lo repites una y otra vez.  Por favor, para, porque esto es lo que no quieres; toda tu emoción y toda tu energía está enfocada en lo que no quieres.

¿Qué es lo que quieres?  ¿Tener una fuente de ingresos que te permita vivir con tranquilidad? Pues, enfócate en ello.  “Quiero una fuente de ingresos que me permita vivir tranquila” y lo vas repitiendo una y otra vez.

Es curioso, pero a base de enfocarte en ello, te irán llegando ideas, propuestas de otras personas, recibirás llamadas con proposiciones más o menos interesantes…  Luego tú serás quién decida qué hacer con todo lo que vaya llegando, tu libre albedrío será elegir, actuar y moverte hacia la dirección de lo que sí que quieres.

La brújula del futuro: una herramienta de coaching

Te presento esta herramienta que inventó Philippe Gallibet que te va a permitir meditar sobre la forma en que ves tu futuro; algo que te va a permitir ir reconduciendo las acciones presentes para que puedas tener un futuro mejor.

La brújula considera que la manera en que imaginas tu futuro guía tus acciones presentes.

Puedes imaginar dos tipos de representaciones de tu futuro:

  • Las positivas, conocidas como facilitadoras de tu futuro; conocidas también como creadoras de entusiasmo.
  • Las negativas o las que dificultan tu futuro, conocidas como inhibidoras de futuro.

La brújula del futuro está formada por cuatro ejes o líneas. Cada eje tiene dos segmentos y dos polos.

Es importante aclarar que estos dos polos no son opuestos, como sería fácil de pensar, sino que son complementarios.

Cuando imaginas tu futuro de forma global, respondes mentalmente a 4 preguntas (una para cada eje).

Para cada una de estas preguntas, sentirás una tendencia de respuesta y la formalizarás de manera racional.

Las respuestas a estas preguntas estructurarán tu modelo del futuro.

Estas preguntas son:

1- Mi situación futura: ¿Será mejor o peor que mi situación presente?

Esta pregunta se centra en el eje de la calidad esperada de tu futuro,

siendo los polos incluidos la progresión y la regresión.

2- ¿Seguiré en mi dinámica actual?

Esta pregunta trata de la intensidad de cambio esperado del futuro, siendo los

polos incluidos la continuidad y la discontinuidad.

3- ¿Tengo el control de mi futuro?

Pregunta que valora la percepción de control sobre tu futuro, siendo los

polos incluidos dominio y dominado.

4- ¿Tengo confianza en mi futuro?

Esta pregunta evalúa el sentimiento de confianza ante lo desconocido, siendo

los polos incluidos la seguridad y la inseguridad.

Escribe las respuestas en un cuaderno y reflexiona sobre ellas. Tú, yo y todas las personas vamos construyendo nuestro futuro en función de cómo lo proyectamos en el presente.

¿Cómo es el futuro que te estás construyendo?

Muchas gracias por leerme.  Te agradeceré que me dejes un comentario.

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