“La persona más influenciable con la que hablarás todo el día eres TÚ. Ten cuidado, entonces, acerca de lo que te dices a ti misma.”

Zig Ziglar

Este mes de febrero he dedicado mis conferencias presenciales a hablar sobre cómo dejarnos de criticar y hoy voy a compartir aquí el guion y las herramientas utilizados.

Cómo dejar de criticarte.
Un ejercicio para estimular vibraciones positivas.

Para realizarlo necesitarás una hoja de papel del tamaño que prefieras, aunque te recomiendo que sea de DIN A4, un bolígrafo y hojas de papel de colores.

Pon la hoja de papel en posición horizontal y divídela en tres columnas. 

Ahora, en la columna de la izquierda, escribe un recuerdo bonito, algo que cuando pienses en ello sientas mariposas en el estómago, algo que te haga vibrar bonito.

En la columna del medio escribe el nombre de una persona a la que ames muchísimo y que cada vez que piensas en ella sientas mucho amor y bienestar.

Y en la columna de la derecha escribe un deseo bonito que tengas para ti en un futuro próximo. 

Luego, elige entre las hojas de papel de colores en función de cómo sientas que se conectan con lo que has escrito en las tres columnas. Una vez lo tengas, escribe en el centro de la hoja una o dos palabras que, cuando las veas, te conecten con ese recuerdo bonito, esa persona a la que amas y con ese deseo hermoso que tienes para ti. Recorta las hojas en la forma que más te apetezca: círculo, nube, corazón… y ponlas en lugares en los que puedas verlas a menudo.

Con este ejercicio (que es mucho más largo de explicar que de hacer) consigues cambiar tu enfoque de las cosas que te hacen sentir mal a las que te hacen sentir muy bien y esto es algo que, con la práctica, va a transformar tu enfoque sobre ti, de negativo a positivo.


Lo que tú piensas de ti, condiciona tu vida.

Por eso te voy a invitar que reflexiones sobre dos cosas:

1.- Piensa algo que te guste mucho de ti. Yo, por ejemplo, he descubierto que me encanta mi sonrisa y, a pesar de que ahora, voy con mascarilla siempre que salgo a la calle o estoy en lugares públicos, sé que cuando sonrío, mis ojos brillan más y producen bienestar tanto a mí como a mi alrededor y eso hace que sonría aún más. ¡Venga! ¿Qué te gusta de ti? Escribe por lo menos, cinco cosas.

2.- Piensa y escribe algo que haces muy bien. Sin falsas modestias. ¿Qué es aquello que tú haces con facilidad y que las personas que te conocen te alaban? ¿Qué es lo que haces mucho mejor que la mayoría? Todas las personas tenemos una habilidad especial para algo, pero como nos resulta fácil hacerlo, no lo valoramos y, a menudo, cuando alguien nos lo elogia nos avergonzamos y le quitamos valor. Te invito que, a partir de ahora, reconozcas esto que haces tan bien y lo aprecies.

Demasiadas veces nos comparamos a la baja con las habilidades de otras personas sin tener en cuenta las nuestras. Recuerdo que una vez leí una frase de Einstein que me encantó: “Todos somos genios; pero si un pez se valora con su habilidad en trepar árboles, toda su vida creerá que es un inútil”.

Así es que deja de compararte con las habilidades de otras personas y empieza a reconocer y a disfrutar de las tuyas.

¿Le dirías lo mismo a un ser querido?
Trátate bien.
Cómo detectar que somos demasiado críticas con nosotras mismas.

Nuestros comportamientos y la manera en que hablamos de nosotras, nos descubren qué tipo de pensamientos estamos teniendo. 

Cuando te equivocas, ¿te riñes y te dices que nunca haces las cosas bien? ¿Tienes mucho miedo a equivocarte porque crees que si esto ocurre las personas que te rodean creerán que no eres suficientemente válida? ¿Te culpas o culpas a otras personas o a las circunstancias de lo “malo” que ocurre en tu vida?

Estas y otras preguntas similares tienen la clave para darte cuenta de si eres demasiado crítica contigo misma y suponen el punto de partida para empezar a cambiar esta actitud hacia ti.


Cómo cambiar los pensamientos de crítica destructiva por los de poder.

Decide que vas a empezar a transformar lo que piensas de ti y para ello es imprescindible que detectes tus pensamientos negativos, porque si no los ves, si no sabes que están ahí, no vas a poder cambiarlos y continuarán mandándote mensajes destructivos de ti misma.

Una de las leyes que gobiernan el Universo dice que “todo tiene dos polos. Todo par tiene su opuesto”, así es que, si estamos teniendo pensamientos negativos hacia nosotras, podemos empezar a buscar el positivo porque existe, lo único que ocurre es que en estos momentos lo ignoramos. Ahora, que ya lo sabemos, vamos a proponernos llegar allí. Todo, todo es cuestión de práctica y los resultados llegan con ella.

Algo importante es que no ignores estos pensamientos críticos, reconócelos para poderlos cambiar. 

Cada vez que detectes pensamientos de crítica negativa hacia ti, párate un momento y pregúntate: Esto que me acabo de decir o pensar: ¿Para qué me sirve? Si para lo que te va a servir es para hundirte o para sentirte mal, no lo aceptes. No te permitas este trato porque no te lo mereces.

Conviértete en tu cómplice y no en tu enemiga. Que te has equivocado en algo, bueno, aprende la lección y no repitas ese mismo error; pero si te fustigas en vez de asimilar el aprendizaje vas a dejar de atreverte a hacer cosas nuevas por miedo a equivocarte y eso es dejar de disfrutar de la vida.


Revisando mensajes de la infancia.

Cuando te des cuenta de que te estás criticando de manera limitante y dura, párate a pensar y a recordar qué tipos de mensajes recibiste en tu infancia. No lo hagas para culpar ni a tus padres ni profesores ni otros adultos de referencia; hazlo solo para tomar consciencia que esos eran sus pensamientos y que no tienen porqué ser los tuyos; eran sus creencias y no tienen porqué ser las tuyas. Ahora puedes elegir qué pensar, así es que escoge pensamientos de poder. Esto es un proceso, un camino; pero si perseveras y vas insistiendo en cambiarlos, lo vas a lograr.

Los pensamientos críticos hacia ti te perjudican, suponen un veneno emocional que te hunden y te cortan las alas, NO LOS ACEPTES MÁS.

Muchas gracias por leerme.

Un afectuoso abrazo.

Janet

4 Responses

    • Muchas gracias por tu comentario, Pili.
      Pues sí, poquito a poco y siendo constantes lograremos tratarnos cada día mejor.
      Un beso.

  1. És cert, tot i que ens costa, hem de fer l’esforç de valorar tot el potencial del que disposem, no ens cal que ens ho tinguem que reconèixer sempre….només ens ho hem de creure.

    Gràcies Janet per fer que ens aturem,
    i prenguem consciència.

    • Moltes gràcies per comentar, Carme.
      L’aventura de la vida és anar aprenent a valorar-nos, estimar-nos i respectar-nos. És un camí que quan el comencem, ja no té retorn.
      Apassionant!
      Petons!

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