“Nuestros miedos no evitan la muerte, frenan la vida.”

Dra. Elisabeth Kübler-Ross

Dra. Elisabeth Kübler-Ross: «Nuestros miedos no evitan la muerte, frenan la vida.»

Es imposible vivir sin miedo

Y lo es porque el miedo es una emoción básica que nos permite adaptarnos al medio y a la sociedad en la que vivimos, y nos permite defendernos de cualquier peligro (ya sea en la huida o en la pelea) o nos impide hacer cosas que nos quitarían la vida, como saltar al vacío o cruzar una autopista mientras circulan coches a alta velocidad.

A ese miedo que llevamos de fábrica le podemos decir “¡Gracias!”

Pero los miedos a los que se refiere la frase de la Dra. Kübler-Ros y que ilustra este artículo son los miedos limitantes que solamente existen en nuestra mente, y estos miedos no nos interesa que estén en nuestra vida.

Hoy te mostraré 5 cosas que puedes hacer para eliminar ese miedo irracional.

1.    Toma distancia de ti misma.

Cuando sientas que el miedo irracional o los problemas a los que estás dando vueltas y más vueltas y que te sumen en un bucle de angustia, intenta verte desde fuera y convertirte en tu propia observadora.

Es muy importante que puedas ensayar este ejercicio cuando estás tranquila, para que así lo puedas aplicar cuando empiece a acecharte la ansiedad.

Lo primero es que hagas una o dos respiraciones profundas, procurando mirarte desde fuera y desde un sitio que te permita tener toda la perspectiva de la escena en la que te encuentras.

Fíjate en todo tipo de detalles y no emitas ningún tipo de juicio. Ahora, desde ese otro ángulo, cuestiónate si ese miedo que estás sintiendo tiene fundamento, ¿de verdad ahora lo ves tan grande?

¿Qué le dirías a esa tú que está allí abajo angustiada por aquello que no es tan importante?

¿Qué puedes hacer para sacarla de allí? ¿Quién o qué la pueden ayudar?

Quédate un rato observando y pensando en estas respuestas y anota todo lo que se te vaya ocurriendo. Si no tienes ninguna libreta a mano, grábalo en un mensaje de voz.

El distanciamiento te libera de la tensión y difumina la energía negativa. Te ayuda a ver que quizás no es para tanto.

2.    Haz aquello que tanto te asusta

Haz una lista de aquellas cosas que te gustaría hacer, pero que no haces por miedo.

Hazla con la máxima honestidad posible, porque esta lista es solo para ti. Nadie la va a leer si tú no quieres.

Déjala reposar durante un día y una noche. Luego la lees y fíjate en estas cosas que no haces, porque al no atreverte a hacerlas te estás negando ser la persona plena y realizada que ya eres en potencia.

Empieza a hacer aquellas cosas de la lista que te den menos miedo y ve subiendo de nivel. Cuando te encuentres con algo que te dé mucho miedo, busca ayuda en alguna persona amiga o en algún profesional que te ayude a ir dando los pasos necesarios para que llegues a superar aquello que tanto te limita.

Ten en cuenta que es mucho más efectivo ir haciendo pequeñas acciones diarias para superar estos miedos que enfrentarte a ellos de golpe y porrazo.

Conforme vayas trabajando con ello, verás que muchos de los miedos de la lista han desaparecido.

3.    Comparte con alguien de confianza tus miedos

Uno de los problemas más grandes de los miedos irracionales es que tenemos tendencia a esconderlos y a negarlos. No nos gusta reconocer que nos da miedo nadar o subir a un ascensor o los perros, etc. porque son cosas a las que no todo el mundo les tiene miedo.

Selecciona bien la persona con la que vas a compartir tu lista de miedos y, una vez ya la tengas, pídele que te ayude a superarlos. Recuerda siempre empezar por los que menos miedo te provoquen.

Otro aspecto por el que es importante poder compartir tu lista con alguien de confianza es el que, al hacerlo, reconoces que tienes estos miedos y es un primer gran paso para vencerlos.

4.    Incorpora un rato de meditación a tu agenda diaria

Cuando dedicas unos minutos al día para serenarte y centrarte en tu respiración, inicias una relación de amor y respeto hacia ti misma y aprendes a conectar con tu momento presente.

Meditar es una manera de dar apoyo a todo tu potencial interior y la posibilidad de poder sacarlo fuera de ti. De esta forma llegará a manifestarse en tu vida.

Empieza meditando unos pocos minutos al día y luego aumenta el rato que pases meditando.

Cuanto más practiques más fácil te resultará conectar tu mente con tu corazón, e irás desarrollando la paciencia y la compasión.

5.    Ten una persona de apoyo y sé tú también una persona de apoyo

Habla con alguien que sea especial e importante para ti. Puede ser un familiar o una amistad; eso es lo de menos. Lo importante es que sea una persona en la que puedas confiar y que no emita juicios.

Alguien a quien llamar cuando sientas un miedo irracional para contarle lo que te ocurre y que pueda acompañarte, aunque sea por teléfono.

Es una persona-rescate en tu vida. Sabes que está a tu lado, que te va a escuchar siempre y que te valora y respeta.

Es importante poder tener ese teléfono a mano y saber que lo puedes usar siempre que lo necesites (a parte, claro está, de las veces que os podáis encontrar para pasar un buen rato conversando, escuchando música o lo que os apetezca).

Sé tú también la persona de apoyo de alguien, puede ser de la misma persona que lo es de ti o puede ser de alguien que lo necesite más.

Muchas gracias por leerme.

Un abrazo

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