Cada día me miro al espejo y me pregunto: «Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?» Si la respuesta es «No» durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo.

Steve Jobs

Es de suma importancia planificar y agendar todos los objetivos y propósitos.
 Ejercicio número 1. Pequeños objetivos: grandes victorias.

Adquiere el hábito de comunicarte contigo y descubre cuál es tu propósito de vida, o sea, tu gran meta. Una vez lo sepas, habrá llegado el momento de definir qué acciones diarias tienes que hacer para llegar a la meta que te hayas propuesto.

Cada acción debe tener un título y una fecha de realización. Por ejemplo, cuando mi amiga y colaboradora Rosa Muro y yo preparamos los temarios y los guiones para los cursos que hacemos para empresas, trabajamos así:

●   Definimos una gran meta y una fecha de consecución (el plazo para lograr una meta dependerá del tamaño de ésta). En este caso nosotras hemos establecido que tendremos la meta terminada en tres meses.

●  Ahora la dividimos en pequeños objetivos diarios. Estas tareas diarias deben ser realizables y medibles.  

Cada atardecer pregúntate si has cumplido con el objetivo diario marcado o no. Si no has hecho el trabajo valora qué ha pasado y lo anotas: te ha dado pereza, ha habido algo que te lo ha impedido, te has puesto un objetivo demasiado alto… ¿Qué ha pasado?

Esto no lo hagas para reprenderte ni para criticarte, hazlo para tomar conciencia de ti misma y para ir rectificando aquellos hábitos que no te resultan demasiado favorables.

Ahora te toca a ti. Coge tu objetivo y repártelo en tareas que puedas hacer cada día, ya verás que lo alcanzarás casi sin darte cuenta y, lo más importante, disfrutando del proceso.


Ejercicio número 2: Técnica de los 5 minutos

Muchas veces nos encontramos que a la hora de empezar a hacer alguna actividad para nosotras mismas, nos da pereza o no encontramos nunca el momento, aunque la actividad la tengamos anotada y bloqueada en nuestra agenda.

Este ejercicio nos recuerda un antiguo anuncio de una conocida marca que comercializa patatas fritas entre otros productos. En este spot televisivo se veía una persona comiendo patatas fritas mientras otra se le acerca y le pide una.

La que come patatas le dice: «¿A que no puedes comer sólo una?» y está comprobado: no podemos comer sólo una.

Como te decía antes, este ejercicio está relacionado con esto.

Ahora que ya tienes definido tu objetivo y lo has planificado, toca pasar a la acción porque aunque la creatividad es muy importante, si no la materializamos, se queda solamente en una idea; por eso necesitamos pasar a la acción.

Imagínate que ahora tienes marcado en tu agenda que te toca trabajar un rato en tu objetivo y hacer lo que habías programado para hoy, pero te da pereza y no ves el momento de ponerte a ello. Llegan las excusas: es que tengo que hacer esto o aquello, tengo que hacer una llamada, etc.

Pues ahora ha llegado el momento de aplicar la técnica de los 5 minutos.

Esta técnica consiste en decirte a ti misma algo parecido a:

«¡Venga! Ya sé que ahora te da un poco de pereza, pero, mira, te propongo que hoy dediques cinco minutos a esto.»

Piénsalo, cinco minutos no es tanto tiempo y lo puedes hacer perfectamente.

Una vez has roto esta barrera-excusa y te sientas a hacerlo, verás que nunca son solamente cinco minutos.

Una vez empiezas, la pereza desaparece y, como ocurre con las patatas fritas que no puedes comer solamente una, verás que no puedes estar solamente cinco minutos.


Ejercicio número 3: Visualización

La visualización es una técnica muy poderosa para poder alcanzar el éxito en lo que nos proponemos.

Se basa, principalmente, en activar la emoción del objetivo conseguido.

Personas exitosas, como la cantante Barbra Streisand o el entrenador de fútbol José Guardiola, la utilizan.

Barbra Streisand, momentos antes de salir al escenario, hacía una visualización de su actuación y se veía ella cantando, las reacciones del público y de cómo este le aplaudía entusiasmado. Lo vivía sintiendo todo ello de manera emocional y exitosa.

Te invito a que cada día te sientes unos instantes y juegues a visualizar; porque es como un juego, pero que tiene unos resultados extraordinarios si lo practicas cada día durante todo el tiempo que sea necesario.

¿Cómo visualizar?

Siéntate en un lugar cómodo y tranquilo. Cierra los ojos, haz dos o tres respiraciones profundas y empieza a imaginarte con el objetivo que deseas, ya cumplido.

 ●     ¿En qué lugar te encuentras?

●     ¿Qué personas hay cerca de ti?

●     ¿Qué olores sientes?

●     ¿Qué canción te acompaña en estos momentos? Cántala, tararéala.

Respira profundamente, deja que todas las células de tu cuerpo se empapen de este momento tan nutritivo.

Abrázate, bésate, sonríe, ríe. Disfruta mucho.

Cuando te parezca que es el momento, abre los ojos. No te levantes todavía. Sigue disfrutando de esta emoción. ¿En qué parte de tu cuerpo la sientes? Pon allí la mano.

Levántate, haz estiramiento, bosteza, camina unos instantes, canta la canción que te acompaña en este camino de éxito. Haz lo que el cuerpo te pida.

Espero que te lo hayas pasado muy bien. Es un ejercicio muy divertido y muy poderoso.

También es muy adecuado hacerlo antes de una entrevista de trabajo o de una situación que pueda angustiarte: hablar ante el público, asistir a un juzgado…

Visualízate saliendo con éxito de cada situación.


¡¡ATENCIÓN!!

Tus sueños, proyectos o ilusiones son tuyos. Si los compartes con alguien, que sea con personas que te den la mano, no con personas que te empiecen a explicar los problemas y los inconvenientes de llevar este sueño a cabo.  


No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *